Exposición FLORES EN EL CEMENTO
Exposición
FLORES EN EL CEMENTO
Escalera del edificio principal
20 de abril- 31 de mayo
La vida escolar a veces es árida porque el conocimiento se construye con esfuerzo, con sacrificio, con silencio y con soledad, pero eso no quiere decir que, de vez en cuando, no crezcan flores sobre el cemento. Esta exposición es un buen ejemplo. En ella se muestra la obra gráfica de cuatro jóvenes artistas de 2º de Bachillerato de gran talento. Entre todos componen un delicioso jardín urbano.
María Casado Ubide (2ºD) nos proporciona una visión amable del mundo. La laguna de Venecia está en calma y las góndolas tienden hacia un gris azulado porque se niegan a ser negras. Xena es un perrito adorable, Bambi nos mira con ternura y sus fieras (el león, el leopardo, el tigre) en realidad no muerden. Los que conocemos a María sabemos que sus obras la autorretratan.
Hugo Honrubia González (2ºA) se centra, sin embargo, en la naturaleza. Sus paisajes, que tienen algo de atormentado y de romántico, son también inquietantes ausencias. En general, el autor se inclina por los grises, pero termina resolviéndose en un paisaje dominado por un arcoíris que nos devuelven la esperanza. Hugo siempre mira al futuro.
Mercedes Pérez Garrido (2ºA) pinta y, a la vez, hipnotiza. ¿Quién es la chica que mira al horizonte bajo la lluvia? ¿Cómo puede el chico de la mochila andar sobre las nubes? ¿Hablan las manos o hablan los labios del ser multicolor? ¿Por qué no podemos dejar de mirar el exquisito bodegón del wok chino? ¿Por qué eres tan misteriosa, Mercedes?
Luis García Quesada (2ºD) evoca con sus dibujos un inquietante pasado clásico. El reloj de una torre cuenta el tiempo y corta cabezas, no sabemos si como metáfora de la fugacidad de la vida o como forma de ejecución real. Un guerrero con armadura defiende una soberbia arquitectura cuya decadencia anuncian las malas hierbas. Un samurái cabalga. Un hoplita avanza. El mundo es un campo de batalla. El arte nos salva.
Lucía Dekker Ríos (2ºD) explora los territorios más remotos del alma (la soledad, la incertidumbre, la incomunicación…) y lo hace desnudando al ser humano por dentro. Los huesos y las vísceras son en realidad los sentimientos y reflejan de forma exquisita nuestra infinita vulnerabilidad. Lucía suele decir se pinta a sí misma, pero no: nos está pintando a todos. Por eso temblamos al contemplar su obra.
En fin, estos cinco brillantes creadores nos proporcionan aromas y atmósferas muy distintas. Disfrutad de la diversidad: es lo mejor de la vida. Es la vida.





